En marzo, CNBC informó que la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) anunció una investigación ampliada sobre 3.2 millones de vehículos Tesla equipados con el sistema de asistencia FSD (Conducción Autónoma Total), iniciando un análisis de ingeniería para preparar una posible llamada a revisión.
La investigación se centra en la vulnerabilidad del sistema FSD ante baja visibilidad: el sistema de visión de Tesla, basado únicamente en cámaras, no puede detectar obstáculos como reflejos y polvo, y las advertencias se retrasan cuando el rendimiento de la cámara se degrada, alertando al conductor justo antes de una colisión.
Se han identificado nueve accidentes presuntamente relacionados, incluyendo un accidente mortal y dos heridos, y otros seis accidentes están bajo investigación. La NHTSA señala que, desde que Tesla implementó una solución basada únicamente en cámaras en 2021, su sistema de detección de degradación del rendimiento ha presentado fallas, y el FSD no ha detectado vehículos que circulaban delante en múltiples accidentes. La agencia ya había iniciado varias investigaciones sobre el sistema FSD de Tesla, incluyendo una en octubre del año pasado que investigó 2,88 millones de vehículos, señalando directamente posibles infracciones de las normas de conducción. CNBC informa que la investigación abarca la mayoría de los vehículos Tesla en Estados Unidos, lo que aumenta la presión regulatoria sobre la tecnología Autopilot de Tesla.
