El alcalde de Seattle, Bruce Harrell, propuso un aumento del 0.1% en el impuesto sobre las ventas para fortalecer la seguridad pública. Esta medida aprovecha la nueva autoridad estatal otorgada a los gobiernos locales a principios de este año y se espera que se convierta en una fuente clave de financiación para el presupuesto municipal de 2026.
En una conferencia de prensa el día 18, el alcalde Harrell anunció que el aumento del impuesto apoyaría la expansión de los equipos de respuesta policial alternativos, el reclutamiento de operadores del 911, el apoyo al programa LEAD (Liderazgo en Arrestos), la ampliación de las camas de tratamiento y recuperación para la drogadicción, y la contratación de nuevos bomberos. Enfatizó la necesidad de esta medida, afirmando: «Estamos rediseñando la seguridad pública para el siglo XXI».
Si el Ayuntamiento aprueba el aumento del impuesto, se obtendrían aproximadamente $40 millones anuales. El año pasado, el estado autorizó a los gobiernos locales a aumentar el impuesto sobre las ventas en un 0.1%, estipulando que los ingresos se utilizarían para fines de seguridad pública. Según el plan, el departamento CARE de Seattle aumentaría su equipo de respuesta no armada de 24 a 48 efectivos. CARE, una unidad desplegada en situaciones donde no se necesita necesariamente la presencia de policías armados, como en controles de bienestar o casos de sobredosis de drogas, ya ha llamado la atención por su respuesta exitosa a miles de llamadas. Sin embargo, debido a un acuerdo con el sindicato policial, la capacidad de CARE para realizar despachos independientes es actualmente limitada, y la ciudad está negociando para mejorarla.
La asignación de ingresos propuesta incluye $7.4 millones para ampliar el número de camas de tratamiento y recuperación, $5 millones para el programa LEAD y $2.1 millones para el reclutamiento de nuevos bomberos. Mientras tanto, la presidenta del Ayuntamiento, Sarah Nelson, argumentó en agosto que al menos el 25% de los ingresos debería destinarse al tratamiento de la drogadicción y, de ser posible, que se utilizara la totalidad para dicho tratamiento.
La propuesta del alcalde Harrell coincide parcialmente con la solicitud de Nelson, pero el presupuesto final será revisado por el ayuntamiento en los próximos meses. Las finanzas de la ciudad siguen siendo precarias. El déficit proyectado para 2025, según las proyecciones económicas, había alcanzado los 250 millones de dólares, pero recientemente se ha reducido ligeramente. Sin embargo, los analistas financieros de la ciudad predicen que no se puede descartar una mayor expansión.
En este sentido, el alcalde Harrell y la concejala Alexis Mercedes-Rinck han propuesto un nuevo plan de reforma del impuesto de sociedades que trasladaría la carga principalmente a las grandes corporaciones. Este plan busca asegurar 80 millones de dólares adicionales en ingresos anuales, y la decisión final se tomará en un referéndum este otoño.
Este aumento del impuesto sobre las ventas tiene un impacto directo en el presupuesto de Seattle, y su éxito final probablemente dependerá de las futuras deliberaciones del consejo y de la opinión pública.
